martes, 15 de mayo de 2012

Carta final de despedida de Pinocho a la clase.Educar con Co-razón



Carta final de despedida de Pinocho a la clase.
Texto con el que termina el libro EDUCAR CON CO-RAZÓN.
Las imágenes corresponden al final del video FUIMOS FELICES APRENDIENDO, un video que recogía imágenes de las experiencias y vivencias compartidas desde 1º a 5º de Primaria (1993-1998) en el Colegio Público "Pedro Parias" de Peñaflor (Sevilla) y que fue entregado a cada alumno/a.
El texto de la carta aparece en las páginas finales del libro "Educar con Co-razón".


 CARTA   DE   "PINOCHO"  A  LOS NIÑOS Y NIÑAS  DE  LA  CLASE.
¡Queridos  Amigos y Amigas!.
Desde las tierras  maravillosas del Reino de Fantasía, desde lo más hondo de mi corazón de madera al que vosotros habéis convertido en corazón de carne os escribo estas palabras. Tal vez sea la última vez que pueda dirigirme a vosotros. Por eso os pido que leáis estas líneas con mucha atención y cariño. El mismo que brota de mis dedos al escribirlas. Pero sobre todo, guardadlas en lo más profundo de vuestra alma, de vuestro corazón. Es allí y sólo allí, y no en la cabeza, en la mente, donde realmente se comprenden las cosas, al menos, aquellas cosas que nos hacen ser felices y recibir la vida como un regalo.
Lo primero que quiero pediros es que NO OLVIDÉIS NUNCA todo lo que habéis vivido juntos. No dejéis que el polvo del olvido cubra todo lo que habéis visto, habéis oído, habéis tocado, todo lo que habéis escuchado y leído.
No olvidéis  que  cada día, antes de que llegárais a clase, allí estaba yo en la pared, calentando con mis rayitos del pecho cada una de vuestras mesas y así no os encontrárais con el frío de la mañana.
No olvidéis que en el corazón de José María era yo quien bajaba las escaleras para ir a recibiros y saludaros en la alegría de un nuevo día en el que volvíamos a estar juntos.
No olvidéis las muchas horas que hemos pasado en la alfombra verde, hablando, escuchando, aprendiendo, cogiéndonos de las manos y transmitiéndonos unos a otros el calorcito de nuestra amistad y cariño.
No olvidéis nunca que todas las cosas que habéis oído son como semillas que ahora tienen que ir creciendo en vuestros corazones. Tenéis que  mostrar  al mundo que realmente habéis sido sembrados por  la ternura, por la amistad, por la responsabilidad, por la sinceridad y por la alegría.
Yo os he mostrado  la satisfacción del trabajo  hecho con amor y dedicación. Sólo si sois responsables, sólo si amáis de verdad todo aquello que hacéis, sólo si realmente sentís en vuestro corazón que con cada hoja que estudiáis, con cada cuento que escribís, con cada dibujo que pintáis  colaboráis a hacer un mundo más hermoso y mejor...sólo así  habréis visto, escuchado y comprendido todo lo que he compartido con vosotros en todo este tiempo.
En todos estos años que he estado con vosotros, participando de vuestras tareas, de vuestros descansos, de vuestras fiestas e incluso de vuestros viajes y excursiones he sentido vuestro cariño. Sé que Pinocho es para vosotros mucho más que un simple muñeco de madera. Es alguien mágico que tocó vuestros corazones y los inundó de alegría.
Pero quiero deciros que también vosotros habéis tocado el mío y lo habéis llenado  de gozo y de ternura. Vosotros habéis hecho del mío un corazón de carne del que muchas veces, al recordaros, han brotado lágrimas calientes. Recordad: "a veces la alegría es tanta que el corazón se desborda y rebosan lágrimas dulces por los ojos".
Tal vez ya no me veáis colgado en la pared. No importa. Yo no me iré si me seguís llevando dentro de vosotros. Quizá os ha llegado la hora de mirar dentro del corazón para poder leer de nuevo aquellas frases mágicas:
"Siempre puedo empezar de nuevo", "Soy responsable de mis cosas y trabajos","Para hacer bien una cosa, amigo mío, hay que amarla". "Con mi trabajo ayudo a mejorar el mundo", "Defiende tu opinión hasta que otros te aporten otra mejor", "La ternura es la suavidad con la que nos sale la luz que llevamos dentro", "El silencio es bonito y nos ayuda a estar mejor","Mi alegría no depende de nada ni de nadie, sólo de mí".....
A vosotros, mis queridos niños y niñas, os corresponde ahora pasar todos esos pensamientos y sentimientos a vuestra vida, a todo lo que hagáis en la casa, en la escuela o en la calle. Yo os acompañaré siempre. Si alguna vez la tristeza os inunda por dentro, pensar en vuestro solito del pecho y acordaros de mí y de la impresionante corriente de amor que circula entre nuestros corazones.
Yo sé que hay muchas cosas de la escuela que no os gustan. Pensad siempre qué podéis hacer vosotros para mejorarlas. No podéis decir a nadie que hace mal su trabajo si sois los primeros en hacer vuestras tareas  por cumplir, con la rapidez con la que se hacen las cosas que no se aman.
Y lo más importante de todo: yo he querido transmitiros que la Vida  es algo maravilloso que hay que cuidar y defender. De nada sirve que aprendáis mucho si luego vuestro corazón no es generoso y tierno, si hacéis que otros sean infelices y no colaboráis en mejorar todo aquello que sintáis que no es correcto o defectuoso.
Mi mayor alegría sería comprobar que allí donde estáis sois focos de Luz, de Amor y de Entusiasmo. Podéis  mostrar a los otros niños, a vuestros mayores, que la Vida no se detiene sino que va hacia adelante. Con vuestro ejemplo podéis proclamar que podemos ser y vivir de otra manera. Y sabed que cuando viváis así, desde la luz de vuestro corazón, el resplandor de todo aquello que hagáis o digáis llegará hasta la más lejana de las estrellas. Y desde ella, Dios sonreirá, se alegrará y derramará sobre vosotros toda su infinita ternura.
No me despido porque no siento que me vaya. Yo ya os llevo dentro, muy dentro. Y me acompañaréis incluso en mis paseos por los jardines del Paraíso. Allí, sembraré un huerto de rosas y a cada una pondré cada uno de vuestros nombres. Y al oler su perfume volverán a mi memoria los recuerdos de todo lo que hemos vivido juntos. Y cuando me gire para ver la silueta de Dios entre las nubes doradas del atardecer le daré una y mil gracias porque hizo de vosotros mi mejor regalo. ¡Os quiero!.               
                                                     PINOCHO. JOSÉ MARÍA TORO




4 comentarios:

  1. Gracias compañero, con gestos como estos, me hace recordar, el porque estudié magisterio.
    GRACIAS POR VIVIR POR Y PARA ELLOS, ALGÚN DÍA ME GUSTARÍA SER IGUAL QUE TU.

    Un saludo.

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  2. Mis respetos y alegría para esas palabras que brotan del corazón .. gracias por compartir

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  3. Como dices en la carta, a veces la alegría del corazón es tan grande que brotan lágrimas de amor de él.
    Esto es el verdadero magisterio. Gracias por hacérnoslo recordar tan dulcemente.

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  4. Como dices en la carta, a veces la alegría del corazón es tan grande que brotan lágrimas de amor de él.
    Esto es el verdadero magisterio. Gracias por hacérnoslo recordar tan dulcemente.

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