Un blog para compartir latidos de entrega a la Vida y, más específicamente, a la tarea más noble y de más alta responsabilidad: EDUCAR.
Una puerta que se abre para adentrarnos en el reconocimiento de lo que nuestro Corazón ha sabido siempre.
JOSÉ MARÍA TORO. Maestro. Escritor. Formador y conferenciante.
Autor, entre otros, de:
"Educar con Co-razón" (20ª ed.) http://bit.ly/2E9xt87
"La Sabiduría de Vivir" (4ª ed.) http://bit.ly/2nRusOR
"Descanser. Descansar para Ser" (3ª ed.) http://bit.ly/2scCib8
"La Vida Maestra" (2ª ed.) http://bit.ly/2gY46JQ
"Mi alegría sobre el puente.Mirando la vida con los ojos del corazón" (2ª ed.) http://bit.ly/2GZKaAi
"El pulso del cotidiano. Ser-Hacer-Vivir-Realizarse" (2017)
http://bit.ly/2C4Fm8N
publicados por la Editorial Desclée de Brouwer.
No se trata de añadir años a la vida sino vida a los años. http://bit.ly/1ifrv1g Video de 1 minuto que nos invita a vivir el ahora como semilla del mañana. Hagamos del nuevo año una ocasión para renovar nuestro cotidiano vivir.
VIDA NUEVA.....AÑO NUEVO. http://bit.ly/2lC7uuJ No se trata de añadir años a la vida sino vida a los años. http://bit.ly/1ifrv1g Video de 1 minuto que nos invita a vivir el ahora como semilla del mañana. Hagamos del nuevo año una ocasión para renovar nuestro cotidiano vivir. HACER "NUEVO" EL NUEVO AÑO http://bit.ly/2EHrGDl
JOSÉ MARÍA TORO. Maestro. Escritor. Formador y conferenciante.
Video REGALOS DE NAVIDAR. "Lo esencial en el acontecimiento de regalar no son los objetos, sino los corazones que intervienen en él". (El Pulso del Cotidiano, pág. 144) Texto original de José María Toro.
TEXTO DEL VIDEO: Un regalo es la materialización de un gesto de amistad y amor. Hoy podemos decir: "Deseo, luego existo. Consumo, luego soy alguien".
Las estanterías están repletas de regalos mientras los corazones y el interior de las personas parecen
cada vez más huecos, más vacíos.
A veces sustituimos con cosas, con juguetes lo que no ofrecemos a los niños o adultos:
tiempo, dedicación, atención, presencia gratuita, un estar sin prisas.
Todo lo más importante y decisivo no lo recibimos de las cosassino de las personas con las que convivimos.
Por eso, el mejor regalo que podemos ofrecer a los demássomos nosotros, lo que hacemos con nosotros y con nuestras vidas.
Un regalo de esta naturaleza no está en ningún estantería, en ningún centro comercial.
No puede comprarse ni venderse.
No es un asunto de dinero sino de conciencia,no depende del bolsillo sino del corazón.
En el auténtico regalo no se entrega una cosasino que uno se entrega a sí mismo en aquello que da.
La siguiente lista de regalos no puede adquirirse en ninguna tienda ni en ninguno de los grandes almacenes.
No necesitan ser envueltos en llamativos y lujosos envoltorios,
no pueden comprarse con dinero ni pueden ser entregados por mero compromiso, por obligación ni a la fuerza.
Todos estos regalos ya los llevas dentro, en tu corazón.
Abre las puertas de todo tu ser y entrégalos,
no para recibir nada a cambio sino para llenarte tú de eso mismo que das.
LISTA DE REGALOS DE NAVIDAR
Sé tu primer amigo de ti mismo, de ti misma:
acéptate y ámate incondicionalmente.
Sé una presencia que da libertad, que no etiqueta, enjuicia, interpreta o condena a nadie.
Permite a los demás que puedan hacer libremente su proyecto, su camino, su destino, su futuro, su propia ley.
Vive de manera que tus ojos sean un canto de libertad
y tu sonrisa un himno de la alegría.
Despierta y ayuda a despertar a los que te rodean, del engaño, de la alienación, de la hipnosis colectiva que basa la felicidad en el consumo, el poder, la fama y la apariencia.
Haz que el tiempo sea algo tuyo: no esperes a que te toque la lotería. Ya te tocó con la Vida. El tiempo es tuyo, depende de ti en qué y cómo lo vives.
Haz una transferencia de la cuenta corriente del banco y viértela en tu calidad de vida: que tu vida sea una corriente de agua cristalina que irriga la sequedad del mundo.
Invierte en la vida mejor que en la bolsa.
Acoge cada cosa que vives como un acontecimiento, como algo preñado de aprendizaje y conocimiento, como una permanente sorpresa con la que brota el manantial infinito de la Vida.
Sé silencio y ámbito de escucha donde pueda germinar y crecer la palabra del otro, la voz de su adentro.
Sé palabra que acaricia, ilumina, interpela y sana a quienes te escuchan.
No te reformes, más bien nace de nuevo, una y otra vez, a cada instante, porque las reformas no hacen sino recubrir, enmascarar y ocultar el fondo auténtico de las cosas.
Da amor, comprensión, ternura, alegría, entrega, paz....simplemente porque tú eres todo eso. Eres lo que das y lo que entregas te será devuelto multiplicado por el circuito de la generosidad que recorre las venas del Universo.
“Para hacer bien una cosa,
amigo mío, hay que amarla”.
Percibo
en el ambiente una cierta nostalgia reivindicativa del esfuerzo. Muchos
voceros lo reclaman como el gran valor a recuperar, otros lo añoran como la
cualidad perdida. Los jóvenes de hoy parecen encarnar una juventud que no se
esfuerza y cuyo prototipo por excelencia es el joven recostado en el sofá
durante buena parte del día, en una situación en la que no se sabe muy bien
dónde acaba su cabeza y dónde comienza el cojín o almohada.
A
veces me pregunto si el esfuerzo es, ciertamente, un valor, una cualidad a
fomentar, un rasgo a pulir o una actitud a desarrollar.
Lo cierto
es que la naturaleza opera con el principio del “mínimo esfuerzo” o “economía
del esfuerzo”.El viento puede
soplar con gran fuerza, pero lo hace sin esfuerzo; la lluvia puede llegar a
caer impetuosamente, pero siempre lo hace “por su propio peso”, sin empujar.
Si el
esfuerzo, en sí mismo, fuese un valor, sería deseable realizarlo todo esforzadamente,
con mayor crispación y tensión, con el mayor desgaste.
La
verdad es que la belleza surge cuando los movimientos se realizan de manera
grácil, fluida, casi sin esfuerzo. Una danza ejecutada de manera esforzada
pierde su encanto, un intérprete que pelea con su instrumento y tiene que
esforzarse en hacerlo sonar no seduce al público. Un actor que sobreactúa, que
no es espontáneo ni natural, que tiene que esforzarse en parecer lo que
representa, no convence ni atrapa al espectador.
En la
pedagogía, como en la vida en general,tendríamos que ser, tal vez, algo más naturales, y no exaltar ni
enaltecer los sobreesfuerzos sino alentar la dedicación, la paciencia, la
perseverancia, la voluntad , la autodisciplina, el autodominio y una entrega
sin reservas.
No
promuevo en mi pedagogíael “esfuerzo” ,
pero sí la “fuerza de una dedicación amorosa en el trabajo que se
realice”.
El retoestá en saber generar
en nuestro corazón una cierta “fuerza” o “voluntad” de hacer, alimentar
nuestras acciones y quehaceres con las ganas extraídas del pozo de las propias
motivaciones internas.
Una
especie de “fuerza sin esfuerzo”.
Todo
lo que es valioso supone dedicación y entrega.
Amar
lo que hacemos y que lo que hacemos sea fruto de nuestro amor. La actividad
como latido de un corazón enamorado de aquello que hace y a lo que se entrega
“en cuerpo y alma”, un trabajo que puede llegar a sostenerse no en “esfuerzos”
sino en “pasiones”.
El
esfuerzo convoca al músculo, la entrega es una invocación del corazón.