lunes, 9 de abril de 2012

El cumpleaños


Todo en la vida tiene un movimiento, un ritmo, una secuencia, un ciclo, en definitiva, un sentido.
También mi vida.
Hemos convenido contar nuestra vida por años. No porque sí. En ello se encierra un profundo significado al que no siempre accedemos.
La Tierra tarda un año en dar una vuelta completa en torno al centro de su sistema. Cada año vuelve a estar en una misma posición con respecto al Sol. Cada año reinicia su movimiento, su danza. Y nosotros vamos con ella, cada uno desde la posición concreta en el espacio y en el tiempo que conforma el momento preciso en el que nos incorporamos, nos sumamos a ese peregrinaje.

Ese momento es el día de nuestro nacimiento.

Como la Tierra, cada año volvemos al punto inicial con respecto al centro de ese sistema que somos cada uno. Por eso, cada año se nos da la oportunidad de revisar, reflexionar y celebrar lo que cada uno es y cómo cada uno se mueve en la coreografía cósmica del vivir.

Cumplir años es mucho más que avanzar en el tiempo, es avanzar en el espacio inconmensurable de lo que cada uno es y está llamado a ser.
Cumplo verdaderamente años si, en el transcurso de los 365 días, he avanzado en el desarrollo de mi esencia, de mi identidad, de mi singularidad.
El cumpleaños tiene un carácter reflexivo (reviso mi sustancia, mi naturaleza, mi existencia) pero también, y sobre todo, festivo.

Este año he decidido hacer de mi cumpleaños un acontecimiento, una fiesta en la que el momento decisivo es aquel en el que, sobre el pastel de lo que soy y vivo, no apago velas sino que las enciendo. Con este sencillo gesto expreso mi deseo de seguir aportando luz, calor y conciencia a mi vida, la vida sencilla, humilde y profunda de cada día.

Cada aniversario es eso, juntar los versos de cada día, de cada momento, en un solo racimo, en un solo poema.
Y leerlo. Y gustarlo. Y celebrarlo. Y agradecerlo.
Y comenzar, renovado, en el espacio en blanco del nuevo año, el baile sagrado de la afirmación y expresión de mi divina humanidad.
                                           JOSÉ MARÍA TORO.
          Del libro: LA VIDA MAESTRA. Pág. 128  Editorial Desclée.

1 comentario:

  1. FELICITACIONES SINCERAS POR TU CUMPLEAÑOS. AGRADEZCO TODO LO QUE ME ENSEÑAS Y ME HAS ENSEÑADO. GRACIAS

    ResponderEliminar